Puede llegar a cansar, pueden llegar a cansarse ustedes. Yo no. Cada atardecer de Santa Marta, o de Cartagena, de cualquiera de las playas paradisíacas o ciudades coloniales de Colombia vale la pena. Como éste, un poco azulado, un poco gris, con el reflejo en el mar, en la arena, en las nubes. Encandila de [...]
. . Santa Marta, Colombia Febrero de 2010
A sólo cinco minutos del Rodadero, en Santa Marta, está Playa Blanca, una costa paradisíaca, una diminuta bahía sin territorio enfrentado. Aguas cálidas, transparentes, azuladas. Y a su lado, ella, Cata, belleza made in Colombia. Está a la vista. Playa Blanca, Santa Marta, Colombia Febrero de 2010
Hay lugares difíciles, en los que no me dejan ser yo. Como éste, en Colombia, un sitio prohibido para perdedores. . Santa Marta, Colombia Febrero de 2010
…pero no tiene tranvía. Sí tiene estos atardeceres. Todos diferentes, todos únicos, todos mágicos, preciosos, dignos de retratar -como hice- más de cien veces. Disculpen la repetición, entonces, pero verán cosas así -se dijo: aunque cada una diferente de la otra- muchas veces más. . Santa Marta, Colombia Febrero de 2010
