Santa Marta, Colombia
Febrero de 2010
…pero no tiene tranvía.
Sí tiene estos atardeceres. Todos diferentes, todos únicos, todos mágicos, preciosos, dignos de retratar -como hice- más de cien veces.
Disculpen la repetición, entonces, pero verán cosas así -se dijo: aunque cada una diferente de la otra- muchas veces más.
.
Santa Marta, Colombia
Febrero de 2010
Caminás por la ciudad amurallada, sacás fotos varias, apreciás los colores, sentís los aromas y sabores, y de pronto te encontrás con este hombre ahí, sentado en una incómoda silla de plástico, con una cerveza en la mano y los ojos perdidos quién sabe dónde.
Y te hacés el gil, el que no mira cuando mira, y preparás la cámara. Y entonces, todo un personaje, con ganas de ‘vender’ su producto, se da cuenta. Pide que entremos: “Pasen, pasen”. Y posa. Y dice: “Viva el Che! Viva Argentina!”.
Viva.
.
Cartagena de Indias, Colombia
Febrero de 2010

Me encanta cocinar. Y me encanta ir a hacer las compras, pasearme entre las góndolas, pelearme por una manzana y oler la fruta. Este mercado, el St. Lawrence Market, es sensacional. Tiene langostas vivas, pescados, fiambres, unos quesos increíbles, conservas de todo tipo, frutas y verduras. No existe la lechuga medio caída, la papa amoretonada o algo fuera de lugar.
Como si fuera el primer mundo.
Cómo no.
.
Toronto, Canadá
Julio de 2007
Pasan los años, pasan los pelos, pasa la juventud.
Llegan arrugas, canas.
Llegan, justamente, los años. Uno tras otro, indefectiblemente.
Y llega también ese espejo del futuro, un espejo familiar, en el que uno teme verse.
Porque no quiere que ese día llegue.
.
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2009
Nos invaden los mosquitos. Pican, pican, con o sin disimulo. Unos pican en la cara y otros pican en el cuello.
Y dicen que hay dengue, aunque mucho -por ahora- no se ve.