Nunca es tarde
Puede llegar a cansar, pueden llegar a cansarse ustedes. Yo no.
Cada atardecer de Santa Marta, o de Cartagena, de cualquiera de las playas paradisíacas o ciudades coloniales de Colombia vale la pena.
Como éste, un poco azulado, un poco gris, con el reflejo en el mar, en la arena, en las nubes. Encandila de belleza.
Y duele.
Duele porque ya está lejos.

Hola¡
Permiteme presentarme soy Catherine, administradora de un directorio de blogs, visité tu web y está genial,
me encantaría poner un link de tu web en mi sitios web y así mis visitas puedan visitarlo tambien.
Si estas de acuerdo no dudes en escribirme a munekitacat@hotmail.com
Exitos con tu web.
Un beso
Catherine