
Te adentrás en una de las Islas del Rosario, ahí nomás de Cartagena de Indias, y encontrás paisajes como éste, pequeñas vías de escape para la vista, para el alma.
Agua cálida, colores diversos, sol radiante.
Y la certeza de que al día siguiente, además, todo va a seguir igual de lindo, igual de cálido, igual de perfecto.
.
Islas del Rosario, Cartagena de Indias, Colombia
Febrero de 2010

El descanso del sol, el cielo nublado y la tarde amena a orillas del mar permiten estas imágenes, una ganga a media hora y siete dólares de Santa Marta. Amor, lectura, descanso… Y una inigualable sensación de tranquilidad en esta playita de pescadores.
De paz.
.
Taganga, Colombia
Febrero de 2010

Hay lugares difíciles, en los que no me dejan ser yo. Como éste, en Colombia, un sitio prohibido para perdedores.
.
Santa Marta, Colombia
Febrero de 2010

Se dijo, ya, que cada atardecer es único, hermoso, irrepetible. Los colores se multiplican, como las sensaciones. Da ganas, a veces, de abrazar esa pelota anaranjada, calurosa, a veces agobiante. Cosa imposible, claro. Sólo en sueños. O en sensaciones.
.
Bahía de Santa Marta, Colombia
Febrero de 2010

…pero no tiene tranvía.
Sí tiene estos atardeceres. Todos diferentes, todos únicos, todos mágicos, preciosos, dignos de retratar -como hice- más de cien veces.
Disculpen la repetición, entonces, pero verán cosas así -se dijo: aunque cada una diferente de la otra- muchas veces más.
.
Santa Marta, Colombia
Febrero de 2010

Pescado a la plancha con arroz y patacones (plátano frito), en medio de la vereda, en un restorán perdido en la ciudad amurallada.
Se ve simple. Sabe rico.
Y para una buena digestión, nada mejor que seguir caminando las callecitas de Cartagena.
.
Cartagena de Indias, Colombia
Febrero de 2010

Caminás por la ciudad amurallada, sacás fotos varias, apreciás los colores, sentís los aromas y sabores, y de pronto te encontrás con este hombre ahí, sentado en una incómoda silla de plástico, con una cerveza en la mano y los ojos perdidos quién sabe dónde.
Y te hacés el gil, el que no mira cuando mira, y preparás la cámara. Y entonces, todo un personaje, con ganas de ‘vender’ su producto, se da cuenta. Pide que entremos: “Pasen, pasen”. Y posa. Y dice: “Viva el Che! Viva Argentina!”.
Viva.
.
Cartagena de Indias, Colombia
Febrero de 2010

Agua clara, tibia, distintas tonalidades de azules y verdes, pecesitos nadando en la orilla y más allá. Sol radiante, ritmo de vallenato, pescadores, vendedores, más agua clara, toda la paz.
Isla del Rosario, Cartagena, Colombia
Febrero de 2010

Los atardeceres pueden adquirir colores extraños.
.
Buenos Aires, Argentina
Enero de 2010